Monday, 14 December 2009

BLOOD

-¿ cuántos años tienes?--¿tengo 22 años?- ¿22 años?- ¿si, más o menos?- ¿a qué te refieres cuándo dices más a menos? .-Por que hace una eternidad que tengo 22 años-Al decir esto los dos colmillos salieron de las encías en busca de sangre, el hombre sucumbió ante tal belleza, ella se había salido con la suya, su largo vestido negro contrastaba con las paredes blancas del baño del casino y lo último que vio aquel desgraciado fue la cara de un ángel convertido en demonio.La mesa de la ruleta estaba llena de hombres repletos de dinero, ella había salido del baño, su sed había sido saciada y sus ojos dilatados a causa del placer buscaban otra víctima que pudiera amar para después quitarle todo, hasta su vida.Las luces de las tragaperras se reflejaban en los blancos y huesudos pómulos de aquella depredadora vestida con cientos de años de un gusto exquisito. Toda su vida es como un extraño viaje, tal como Alicia en el país de las pesadillas. Desde que fue convertida ha vivido por la noche, una noche eterna en la que sus caderas han marcado el tempo de los acontecimientos haciendo lo que le ha venido en gana. Cientos de hombres han caído rendidos a sus pies y a sus colmillos.Su cuerpo, casi deslizándose ,flotando como una diosa llegó hasta la mesa donde los gritos de aquellos hombres apostaban a unos números o a otros, al llegar alguien la preguntó, ella se giró y su vestido hizo mil destellos provocados por el reflejo de las lámparas del casino, un hombre vestido de smoking le preguntaba.¿Cuántos años tienes?La no viva se acerco hasta el lóbulo de aquel hombre y le susurro algo, el hombre se apartó lo suficiente como para mirarla a los ojos, esbozó media sonrisa y le dijo.-Apuesta lo que quieras al número que quieras-Gran parte de la mesa paró de prestar atención a la mesa para fijarse solo en ella , una sombra con destellos de estrella, con movimientos medidos que le hacían sumamente atractiva, al estirar su largo y blanco brazo dejo ver carreteras verdes infinitas, sus venas mostraban el camino hacia el infinito. Más de 100.000 dólares fueron a parar al 16 rojo, el hombre la volvió a mirar, ella saca un pequeño espejo y se mira en él.El crupier cierra la mesa y las apuestas cesan, la ruleta gira y la pequeña bola rueda pasando a toda velocidad por la mesa, decenas de ojos vigilan donde ira a parar la bola, pero solo unos ojos son capaces de hacer parar la bola donde ellos quieran, unos ojos saciados tan solo hace unos instantes, unos ojos preciosos que hacen que la bola se para en el 16 rojo. iván parlorio.

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